21 junio 2008

La des-educación actual


La educación ayuda a la persona a aprender a ser lo que es capaz de ser.
Hesíodo

Se pasan los días y poco tengo que contar por aquí, salvo las cuantiosas horas que paso delante de folios intentando aprender algo que no siempre me llena y que no se para qué me servirá; pero que paradójicamente he comprendido precisamente eso, que lo que uno aprende no sabe cuándo ha de serle útil, y que por eso ha de estudiar y aprender siempre con ahínco.

Es una verdadera lástima que en la sociedad en la que vivimos hoy no se tenga en cuenta ni el saber, ni el aprendizaje ni el conocimiento. La sociedad y el sistema se han convertido en una pura “formación profesional”, en creadores de meros autómatas que sepan solucionar problemas concretos, máquinas concretas o conflictos concretos.

Cada vez más la educación va más orientada al campo del trabajo, a formar profesionales que desempeñen perfectamente una función, pero realmente inútiles a la hora de intentar otras; a formar personas cada vez más cerradas al conocimiento que no tenga una inmediata puesta práctica.

“Para qué aprendo esto si en lo que yo quiero hacer (trabajar) no me va a servir para nada”. Esa es la frase que resume a la sociedad de hoy, al sistema educativo de hoy: aprender justo lo necesario.

El problema es que cuando seamos conscientes del error que supone formar autómatas en vez de individuos, será demasiado tarde. Las personas han de ser educadas completas, con su parte ética, sus valores, su cultura; y su parte práctica, profesional, con la que han de ganarse la vida. Conociendo las diversidades de la vida es como realmente podemos saber qué queremos hacer. Si sólo conociéramos un color, el amarillo mismo, nuestro color favorito sería sin duda éste; pero ante la amplia gama de colores que conocemos, nos es a veces difícil decantarnos y surgen variedad de opiniones.

Y en eso va esta sociedad, cada vez más esclava pero sintiéndose libre; sin darse cuenta que la ignorancia sólo le resta campo de visión, gama de colores, convirtiendo individuos en esclavos del sistema, del poder, restándoles libertad y medios para defenderse ante el mundo, y haciendo obligada su inmersión en este sistema por pura inconsciencia.

5 comentarios:

Alberto Bueno dijo...

Me alegra enormemente el que hayas escrito un artículo así y sobre este tema. Los que llevamos el "estigma" de ser de letras tenemos que soportar el renunciar a nuestras carreras al no tener salida ni futuro laboral. En el colegio, en la sociedad, se destierra el aprender por aprender, el conocimiento por el conocimiento para convertirnos en meros curriculums. Qué triste.

Enhorabuena por el artículo.

http://caso.omiso.org dijo...

recuerdo mi etapan de escolarización y el instituto como lo peor que me ha podido ocurrir en mi vida, me enseñaron alli a cumplir con las espectativas de los demás, a someterme a la voluntad de otros, y se me impidio realizar mis propias ilusiones e intereses mediante esa coacción y chantaje que suponen los examenes, en esa fabrica de esclavos del sistema de producción.

Gonsaulo Magno dijo...

Quizás te equicoaste de clase

http://caso.omiso.org dijo...

simplemente no pude elegir, o acaso a ti te dieron opción a decidir tu clase, ¿qué aprender y cuando, y con quién?

el problema es la desconfianza, la desconfianza en el menor para adquirir el conocimiento por si mismo, la desconfianza que sufrió el adulto cuando era menor y que le hace desconfiado a su vez. si él no era capaz por que ha de serlo otro...

a partir del encierro de los niños en las escuelas hemos creado una sociedad de adultos donde sólo los adultos tienen cabida, porque no ha sido posible darse cuenta de las necesidades de esos niños durante la creación del "mundo", de las ciudades, simplemente porque no estaban alli, no tenían presencia, ni voz, ni posibilidades de ser... de ser niños

Gonsaulo Magno dijo...

Lógicamente un niño no tiene capacidad suficiente para elegir si estudia o no. Por eso, el sistema educativo anterior era obligatirio hasta las 14 años, y una vez aquí, ya elegía cada cual su camino, aun siendo menor.

Sobre el elegir por nosotros, todo está elegido de antemano, ¿o acaso puedes tu hacerte el modelo de coche que quieres? ¿o un canal de televisión a tu manera? ¿o decidir en ué trabajar? En la vida hay que resignarse también ante ciertas cosas.