05 marzo 2007

Literatura


El mundo podría existir muy bien sin la literatura, e incluso mejor sin el hombre.
Jean Paul Sartre

Sé que al final de esta entrada estaré igual que como la he empezado, pero ahora mismo me es inevitable hacer esta reflexión, pensar sobre un papel, y compartir con todo el que quiera mis inquietudes. ¿Qué es la literatura?¿Qué hace bueno o malo un libro?

Viendo la literatura como un arte, podemos afirmar tranquilamente que la literatura es el estudio de la forma de la palabra, de las oraciones. Literatura puede venir a ser una forma de expresar ideas y pensamientos de forma sutil y bella, dominando las palabras, sintiéndolas y tratándolas delicadamente.

También hablamos de literatura de aquellas obras que provocan una elevación en el alma, una inevitable emoción al acabar de ser leídas, a veces incluso devoradas. El arte de contar historias es también literatura, de saber narrar, de saber hilar y enhebrar unos hechos de la mejor forma posible.

Por supuesto no podemos obviar la literatura cómo vehículo de expresión de ideas, forma de marcar un papel con los sentimientos y pasiones que nos invaden, con dudas existenciales sobre la vida, la muerte, la paz o la guerra. Son nuestras eternas preguntas de quiénes somos y de dónde venimos, nuestra descripción del hombre, de la humanidad, de su comportamiento, de su interlocución con el resto de la especie. La literatura es la herramienta por antonomasia de las humanidades.

¿Y con qué nos quedamos? ¿Qué decimos que es más literatura que otro? Sin duda, como en cualquier otro arte, no podemos decidirnos sino por la subjetividad, por lo que necesitemos en ese momento, y por lo que una determinada obra nos consiga transmitir en un concreto instante.

Sé que no he solucionado nada, pero me planteo continuamente qué es realmente la literatura. Quizás ordenar las ideas sirva para algo, o quizás la opinión de alguien lo haga. El debate está abierto.

1 comentario:

LoboV dijo...

La buena literatura, las buenas letras, las buenas frases, creo que están donde uno ve que estan.

Sintiendose comodo leyendo la cosa mas simple o la mas compleja, ahi está la buena literatura.