07 abril 2008

La Vida es Sueño


¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
Calderón de la Barca

Si la vida es un sueño o no es algo que resultará imposible de saber, o a menos eso parece a día de hoy. Mucha es la tradición literaria que existe sobre este tema, al igual que numerosa es en la mitología judeo-cristiana la aparición de sueños donde se desvelaban mensajes de Yahvé y múltiples profecías.

Lo que sí sucede a veces, normalmente cuando uno anda cansado y extenuado, que se le nubla la vista y el pensamiento; y determinadas cosas no sabe si las ha vivido, las ha soñado o ambas a la vez.

Nos pasa también cuando estamos cansados que cualquier sensación o emoción se exagera, se vive más intensamente, y se hace centro de todo. El sueño nubla la razón y nos hace animales puramente instintivos, donde cualquier recuerdo, pesar o alegría es infinitamente exagerado y sacado de tiesto.

¿Y cuál es la diferencia entre vivir una cosa o soñarla intensamente, a nivel de emociones? Pues si me apuráis… ninguna. Es decir, si vivimos determinadas cosas para que produzcan en nosotros una serie de sensaciones, y con esos sueños intensos vivimos esas sensaciones, ¿qué más da vivir que soñar?

La diferencia que yo percibo es la autenticidad de una o de otra. Una digamos que es “verdad” y la otra no, enmarcando la verdad como algo objetivo y admirado por todos. Y volvemos una vez más a lo mismo, la admiración y aprobación del resto por encima de la experiencia propia, de la vivencia personal.

Otra diferencia tal vez pueda ser la conciencia de la realización. Es decir, el consentimiento de sentir cualquiera emoción que sea, el ser dueños de nuestras sensaciones que siempre nos aporta esa seguridad necesaria para dar el siguiente paso. Por eso no legitimamos aquellas que nos provocan los sueños de manera involuntaria.

3 comentarios:

Montaraz dijo...

Desde mi punto de vista la gran diferencia es que, mientras que en los sueños nada tiene consecuencias (ya sea para bien o para mal), en la vida todo acción influye en nuestro futuro.

Por eso, vivir en sueños puede ser agradable pero nunca sacaremos un beneficio a medio o largo plazo. En la vida arriesgamos más pero podemos disfrutar la recompensa.

Importante saber que también puede aplicarse el razonamiento a la inversa. ;)

Gonsaulo Magno dijo...

Sí, desde luego que en la realidad todo tiene consecuencias. Y son esas consecuencias, las opiniones de los demás y otras reacciones que en ellos se puede provocar, lo que puede hacer que una sensación en un sueño sea desebale, y sin embargo nos sintamos reacios a buscarla en la realidad.

Salvando esto, un sueño intenso nos hace disfrutar (o sufrir) tanto o más que la realidad.

Ank-Su-Ra dijo...

"Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi."