05 febrero 2008

La Gala de los Goya


La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad.
Mahatma Ghandi

Llego un poco tarde, pero ya dice el refrán que nunca es tarde si la dicha es buena. Y como, afortunadamente, no tengo a nadie por encima mía en este espacio (en el blog digo) puedo permitirme el lujo de escribir con todo el retraso que me plazca.

Me gustaría hacer un breve comentario sobre la última ceremonia, aunque llevamos unas cuantas, de los Goya. Sí, esas supuestas fiestas del cine español que acaban siendo una promulga contra el Gobierno; y si el Gobierno es el que nos da de comer, pues contra lo que se pueda, los obispos mismos.

Esta gente, que se hace llamar intelectual, ha dedicado una especial mención a los obispos en la última Goya. No era aun recuerdo, ni una opinión; era un eslogan más que preparado, para ser aceptado en el “club del progre”. ¿Por qué?

En teoría porque no son partidarios de la Iglesia; en la práctica porque le tienen miedo y odio. Si de verdad fueran todos ellos tan demócratas, comprenderían por sí solos que una institución que representa, o con la que se identifica una inmensa mayoría de la nación española, no puede desaparecer; por muy “progre” que parezca decirlo.

Pero no es que no lo sepan; pero necesitan hervir un poco más el panorama político español; como si con los que ya hay no fueran suficientes. Si de verdad quisieran cumplir con el fin de sus palabras, sencillamente, él, y todos los que piensas como él, ignorarían a dicha institución; como hacen con la AVT mismo, aunque cierto es que algunas palabras acerca de la asociación se les ha escapado.

Pero no, quieren hervir el panorama; simplemente. Dividir. Crispar. Hacer lo que hace cuatro años; inventar un sentimiento para levantar ese puño en alto con proclamas idealistas y totalmente hipócritas; gritando libertad mientras pide la disolución de la Conferencia Episcopal.

1 comentario:

Rogelio Comun Ista dijo...

La gala de los goyas? La gala de los gilipollas! Vaya rojazos