08 febrero 2008

Hijos de la ESO


El fanatismo es una sobrecompensación de la duda.
Carl Gustave Jung

Siempre he pensado que la política en España era más cuestión de sentimiento que de racionalidad; y cada día lo confirmo más. Ser del PP o del PSOE es como ser del Real Madrid o del Barcelona. Es un sentimiento.

La gran diferencia que separan estos dos ámbitos del folclore español, es que una nos de da comer, y otra no. Cuando el Real Madrid o el Barcelona pierden un partido sufrimos más los españoles que cuando un Gobierno hace un despropósito. Y es que la política, ha acabado por vulgarizarse.

Lo peor de todo esto, es la inconsciencia atroz que hay en los españoles. El fanatismo arraigado. El declarado anti-contrario, siendo esta oposición una cuestión más de colores que de razón. Y así nos ha ido. Y así nos va.

Este fanatismo es comprensible en ciertas personas que por desgracia no han tenido una buena educación, que son casi analfabetas y cuya mayor preocupación se centra en alimentar a su familia. Lo triste, lo lamentable, lo que hace a uno hundirse en el fango; es cuando en una reunión en la facultad, con personas que se suponen son lo mejorcito es España a nivel intelectual dice algo del tipo “a ese no lo voto porque no es un facha”; “¿y qué dice ese hombre para ser un facha?”; “es del PP tío”.

Ahora en cuando, encima de luchar contra la ignorancia, luchamos contra los complejos. ¿Cómo un estudiante de estudios superiores, que se supone como bien he dicho antes, que son lo mejorcito de España, puede entrar en el fanatismo? ¿Cómo puede votar sin saber qué hace uno y qué hace otro?

Pues todo esto no es más una demostración del fanatismo español y de la buena educación que hemos recibido; sobre todo las últimas generaciones. Luego querremos ser un país próspero y todo; cuando elegimos a los gobernantes tirando un dado o mirando el color de los ojos.

Sufrimos, y sufriremos más aun, las consecuencias de ser hijos de la ESO.

1 comentario:

pequenogranhombre dijo...

Tienes toda la razón del mundo, en España la politica es un sentimiento. Y es que el país todavía sigue sufriendo las consecuencias de la guerra civil.
Esto nos hace ver que cualquier guerra es mala y no solo por que se maten personas (que es lo peor) y se destruyan propiedades (tanto fisicas como intelectuales), sino que se crea un clima de hostilidad en la población que no desaparece hasta muchas generaciones después.

Pero cuidado, no miremos solo hacia afuera sino también hacia uno mismo. Todavía recuerdo que cada vez que hablabamos de politica me salias con lo de: eres un rojillo! tu lo que quieres es anarquia! (se que era de broma, pero tu amigo podia estar "medio bromeando", aunque seguramente lo pensara).

Sin más, un abrazo desde Canadá donde lleva un mes nevando casi todos los dias :P
Mucha suerte con todos los examenes y me encanta tu blog.