06 diciembre 2007

Constitución Española


Una buena Constitución es infinitamente mejor que el mejor déspota.
Thomas Macaulay

Hoy es un día a celebrar por los demócratas: celebramos el día de la Constitución Española. La verdad es que esta fiesta no tiene una gran repercusión en nuestra sociedad, ni hay grandes fiestas, ni grandes actos solemnes, ni es un día marcado en la agenda política. No le llega ni a la suela de los zapatos al día de la Independencia Americana.

A¿Y por qué? Realmente no lo sé, aunque intuyo que varios factores influyen. El primero y quizás el más importante es la poca conciencia de la importancia que tiene nuestra actual Constitución, de la estabilidad política que ha proporcionado al país en los últimos treinta años, y de cómo ha hecho a España proyectarse entre las potencias mundiales.

El segundo punto puede ser por la ignorante confusión entre lo español y lo franquista. En la España acomplejada en la que vivimos, proclamar una bandera de España y gritar “¡Viva España!” trae connotaciones nostálgicas o escalofríos de tiempos pasados. Debemos superar nuestro pasado como pueblo y debemos sentirnos orgullosos de nuestra nación y de nuestra Carta Magna.

Sin duda, el gran problema que tiene la Constitución es que tiene a los enemigos en casa. Sus mayores detractores son quienes se alimentan de ella, quienes viven a costa del Estado Derecho y del amparo de unas libertades que ha proporcionado el consenso del 78. El problema que tenemos los españoles es que somos olvidadizos en exceso y no comprendemos el gran valor y el gran respeto que le debemos a la actual Constitución.

1 comentario:

pequenogranhombre dijo...

No podría estar más de acuerdo contigo.