06 octubre 2006

Nuevos horizontes

vidagon

La historia es un incesante volver a empezar
Tucídides


El pasado miércoles tuvo lugar la cena de mi equipo de baloncesto. Aunque no asistieron todos, si que se encontraban allí un gran número de personas, casi todos incondicionales del baloncesto, tanto o más que yo.

Llevo jugando ya en este equipo seis años, y este va a ser el séptimo. Son, con este, siete años en los que prácticamente las mismas personas compartimos una pasión común, que nos ha dado a todos alegrías y tristezas, esperanzas y decepciones, aparte de habernos consumido mucho esfuerzo y trabajo.

Y allí estábamos. Sentados alrededor de una mesa, siempre con de cachondeo, algo que siempre hemos tenido fuera y dentro del vestuario, aunque a algún entrenador le haya pesado esto último, hablando de un verano sin apenas vernos, y sin saber nada los unos de los otros. Y de repente otra vez juntos, y siempre juntos alrededor del baloncesto. La noticia que quizás me haya hecho citar esto en mi blog, es que nuestro entrenador de infantiles y primer año de cadetes, mi primer entrenador, vuelve a entrenarnos. Y era nada más en aquella mesa, y ya sentía aquel espíritu despreocupado que sentía cuando era un muchacho de tercero de la ESO, la presión de esforzarse en los entrenamientos, los nervios desde el banquillo de los partidos, esperando a que el dedo mágico del entrenador te señalara y dijera aquella frase mágica de “pide cambio”, y tú, tan dispuestos te dirigías a la mesa y reproducías lo que el entrenador acaba de decir: “mesa, cambio”. Parece que era ayer cuando entrenaba con él, cuando jugué mi primer partido, y cuando metí mi primera canasta.

Y lo mejor de todo, por lo que realmente me alegro de que todo ese mundillo vuelva tal y como era, es la necesidad de dar un giro en mi vida. Y aquellos momentos, que hoy mirando atrás recuerdo con cierta nostalgia, se presentan una vez más delante mía, para cogerlos, para aprovecharlos. El baloncesto siempre ha despertado en mi una ilusión. Siempre ha sido mi vía de escape, mi otra vida, mi otro mundo en que pensar, mi preocupación cuando no preocupa nada.

Y eso mismo pretendo, que el baloncesto quite tiempo a mis pensamientos que últimamente empleo en otros menesteres.

1 comentario:

Pako dijo...

Pero si tu no metias ninguna canasta!!! :P
Pos nada perro que no te creas que te voy a pasar este año para que metas canastas... que lego te crees bueno y todo!!!
Nos vemos!!!