04 octubre 2009

Individuo y Sociedad


En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
William Somerset Maugham

El hombre puede ser entendido, para estudiarlo en su nivel social, de dos maneras: como un individuo independiente y autónomo, o como una parte de una estructura social, como una célula de un cuerpo social. Es decir, podemos centrar nuestra atención en las células (individuos) o en los organismos (sociedades o grupos sociales).

Se pretende, con estas dos corrientes de estudio, encontrar “verdades” sobre el ser humano, encontrar leyes y teorías que explican su comportamiento e integración en la sociedad, en definitiva, su socialización. Pero mucho me temo que no es posible encontrar soluciones a estos problemas mirando únicamente desde un método.

Pienso que esto es así porque no siempre nos comportamos como individuos independientes o como estructuras sociales. Vamos mutando de una a otra posición según las circunstancias o según el tema que se trate. A veces nos es más cómodo ser parte de un sistema que se mueve, pasar desapercibidos, y otras tantas nos rebelamos contra esa sociedad o sencillamente queremos tener nuestro propio criterio y sentirnos independientes y autónomos.

Lo que nos hace diferentes como individuos son los diferentes conceptos y los criterios de decisión. Es decir, no todos tenemos el mismo concepto de “Peugeot”, por ejemplo. Para unos es una muy buena marca, para otros una basura. ¿Qué es lo que hace que haya tan diferentes criterios? La experiencia y las opiniones. O bien nosotros hemos probado un Peugeot, o bien hemos escuchado hablar a quien lo ha probado, o al menos dice haberlo probado. Y nuestro concepto final será el resultado de una lucha entre opiniones, nuestra y ajenas, sobreviviendo la más consistente o la más insistente.

Los medios de comunicación, que son las opiniones masivas, influyen considerablemente, y muchas veces subliminalmente, en nuestra forma de pensar y en nuestra forma de actuar. Modifican nuestros conceptos. Nos crean necesidades inexistentes. Nos crean estereotipos. Y al ser muchas personas las que convivimos con los mismos medios de comunicación acabamos teniendo conceptos parecidos, sino idénticos, haciendo cada vez más difícil la lucha como individuos y moviendo a sus antojo las estructuras sociales.

Es un mundo complejo el de la sociedad y los individuos. Pero si algo tengo claro es que un único método no es suficiente para tener una visión suficientemente amplia del problema. Por eso es necesario entender al hombre como individuo y como parte de una sociedad (o estructura social).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay nada absoluto y intentar convencerse de que sí existe y tratar de encontrarlo lo corrobora.

Alberto Bueno dijo...

En eso es en lo que van derivando las diferentes corrientes sociológicas, politológicas de las últimas décadas. Ya te dije el otro día que, al final, te das cuenta que el eclecticismo es lo que triunfa.

Un saludo

PD: veo que te gusta la carrera jeje

Gonsaulo Magno dijo...

Sí, sí que me gusta...