04 febrero 2009

La Capacidad de Elegir


Pueden prohibirme seguir mi camino, pueden intentar forzar mi voluntad. Pero no pueden impedirme que, en el fondo de mi alma, elija a una o a otra.
Henrik Johan Ibsen

Son infinitos los pensamientos que podemos llegar a tener durante un día. Pensamos sobre todo, sobre qué hacer, sobre qué hemos hecho, sobre qué hicimos, sobre qué haremos, incluso sobre qué haríamos. Pensamos colores, canciones, poemas. Acumulamos en la mente muy diversos temas que conviven en el tiempo.

Somos capaces, y de hecho lo frecuentamos, el tener un pensamiento que creemos fijo. Un pensamiento que puede llegar a ser un deseo. Creemos firmemente que ese pensamiento, esa ocurrencia que deseamos, puede aportarnos algo de manera trascendente, un gran cambio digamos. Nos mostramos seguros, firmes en la decisión. Procuramos mantenerla. Sentimos que necesitamos escoger ese camino que no queda otra.

Sin embargo, sucede a veces, por razones de azar o destino, que sucede algo o pensamos algo que nos hace cambiar por completo la decisión antes casi jurada. Pero no se trata de un simple cambio, un matiz. No. Se trata de darle la vuelta completa a la decisión: elegir blanco donde elegimos negro, ir hacia la derecha cuando mantuvimos la izquierda como opción, subir en vez de bajar.

Y una vez más nos sentimos dueños de esa nueva decisión. Y comprendemos de nuevo que es la mejor solución. La solución, a secas. Nos reiteramos. Volvemos a sentirnos seguros. Nos convencemos. No alcanzamos a comprender cómo una vez pudimos pensar lo contrario, cómo elegimos el negro, cómo torcimos hacia la izquierda.

Y es que resulta que muchas veces no son las decisiones en sí lo que nos hace sentir seguro, lo que nos hace fuertes. Es el hecho de poder decidir, de creer que podemos decidir, lo que nos hace sentir seguros.

No siempre queremos blanco o negro. Muchas veces nos es indiferente. Nos da igual. Lo único que queremos es poder elegir. Es decir blanco, si queremos, o negro por el contrario. Es la capacidad de decisión la que nos otorga poder y seguridad, el saber que podemos elegir. Se trata de en un determinado momento poder decidir si blanco o negro. De que eliges blanco porque quieres elegir blanco, no porque tenga que ser blanco. Que igual que eliges blanco has podido elegir negro; pero tú, TÚ, eres el que ha querido elegir blanco.

Es la capacidad de elección, sin duda, lo que nos hace sentir seguros, firmes y fuertes.

6 comentarios:

Alberto Bueno dijo...

Condenado al ostracismo... en un intento de ser un libre pensador.

^^

Ank-Su-Ra dijo...

bueno... eso en el hipotético caso de que el determinismo social no exisitiese y de verdad tuvieramos capacidad de elección, y no las estructuras y la sociedad en la que vivimos nos "guiara" como marionetas hacia esas decisiones. lo bueno de todo esto, es que a veces nbos hacen creer realmente que podemos elegir, y que además, lo hacemos bien.

que cosas...

Si te dijera que soy de dijo...

Ser libres y tener libertad es precisamente eso, la capacidad de elegir. Poder elegir es ser libres.
Si lo aplicamos a los temas que más controversia generan en nuestra sociedad, como el aborto, en donde un nuevo ser no puede elegir entre vivir o morir, sino que eligen por él, o la eutanasia, donde una persona que ve mermada su calidad de vida por no decir que la ha perdido, y no puede elegir morir o seguir viviendo no se es libre.
Supongo que esto que planteo da para muchos debates. Espero que te haga reflexionar. Saludos.

Gonsaulo Magno dijo...

Si te dijera...; sí, la verdad es que son temas de reflexión. No escribo sobre ellos porque aún no tengo muy claro en qué creo yo. pero en cuanto tenga una respuesta desde luego la plasmaré por aquí.

Un saludo, y gracias por seguir el blog.

Contigo Marta, ya he hablado de la entrada, jeje, un beso!

Beatriz Martín dijo...

Me ha encantado el blog. He llegado a él buscando un tema de emociones. Mi enhorabuena por la elegancia en la presentación y el contenido.
De una gran profundidad, tan natural como la vida misma.
Gracias por compartir

Gonsaulo Magno dijo...

Gracias a ti por leer y comentar.