Mostrando entradas con la etiqueta Deportes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deportes. Mostrar todas las entradas

02 febrero 2013

Una Oportunidad Perdida

El sentido moral es de gran importancia. Cuando desaparece de una nación, toda la estructura social va hacia el derrumbe.
Alexis Carrel

Y ya van unas cuantas. España, ese Imperio en el que no se ponía el sol, aunque sus miserias siguen siendo las mismas: fanatismo, corrupción y falsa hidalguía. Uno mira hacia atrás en la Historia de España y todo lo que evoca podría ser una escena cotidiana de la misma España del siglo XXI. Los españoles seguimos siendo los mismos.

Pero esta vez podía haber sido diferente. Estaban todos los ingredientes, el ánimo del pueblo, un referente del que huir, el ansia de democracia y el espíritu henchido de querer mirar hacia delante, de querer salir de ese lastre histórico. Recibimos, además, apoyo internacional, europeo sobre todo. El odio entre paisanos parecía haberse desterrado: los exiliados regresaban, todas las opciones políticas iban siendo incluidas en la construcción de la nueva España, una voluntad de construir un nuevo país. Pero esa oportunidad, más clara incluso que la de 1898, parece haberse esfumado también. Y mucha de la culpa la tenemos nosotros, la ciudadanía, que se ha dejado embaucar en el juego de buenos y malos, que no era otra variante del “pan y circo”, consintiendo barbaridades a “los nuestros” y siendo peores que la secta de los maniqueos para con “los otros”.

Nosotros, los ciudadanos, nos hemos dejado engañar por unas élites políticas que han conseguido hacer pasar la mediocridad por democracia, el cinismo por política y los abusos desde el poder por necesarios. Hemos consentido el enchufismo, la partidización de todas las instituciones del Estado, la corrupción (que siempre es moral), en definitiva.

Hemos llegado a ser ese país que entra en cólera cuando el portero titular es sentado en el banquillo, pero que permanece inmune, como dice Pérez-Reverte, ante Diputados que no tienen ni el graduado escolar. ¿Por qué en el deporta se acepta que sólo puedan jugar los mejores y no se acepta esto mismo en otras facetas de la vida político y social? Somos un país que ve normal que una persona sea alcalde con cinco imputaciones penales.

Parece que el único consuelo que nos queda en este país es el deporte, lo cual da un halo (mínimo, pero halo al fin y al cabo) de esperanza. Dice, de alguna manera, que sabemos trabajar duro, que sabemos luchar, y que podemos ser un gran país. Sólo que en el deporte no consentimos que a nuestro equipo de Primera División lo entrene alguien cuya categoría habitual es Tercera División, y para el resto de cosas, nos conformamos y a veces elegimos de categorías aún inferiores.

Leer más

12 julio 2010

Sentimiento Nacional

Está bien conseguir que tu país te admire, pero es mucho mejor que el mundo admire tu país
Pau Gasol

El 11 de julio de 2010 será un día siempre recordado en España. Por fin, tras las incontables decepciones en campeonatos del mundo, España ha conseguido subir a lo más alto del cajón y levantar la copa hasta el cielo. Copa, por cierto, sufrida y merecida.

Sigo todavía fascinado por cómo un deporte ha conseguido unir el sentimiento de un país. Absolutamente todo un país se sintió ayer español. Toda España cantaba ayer a los cuatro vientos que era española. Hubo un orgullo patrio, un sufrimiento común y una gloria que nos pertenece a todos.

Ayer, por fin, se podían sacar banderas a la calle, cantar sin complejo “yo soy español” y gritar el nombre de tu país, con todas las letras, con todas tus fuerzas. Pude comprobar cómo ayer, cómo hoy, toda España tiene un sentimiento de pertenencia a un mismo país. Como todos los españoles se sienten partícipes del triunfo de nuestra selección de fútbol. Hoy somos todos españoles. Hoy todos ondeamos la misma bandera.

Quien haya visto la película “Invictus” sabrá el poder que tiene el deporte para unir a personas. La competición genera sentimientos comunes a todas las personas que son afines a un mismo objetivo, a un mismo equipo. Hoy el fútbol ha conseguido hacer sentirse españoles a todos ellos.

Ya sólo nos queda aprovechar este tirón unificador español para extrapolarlo a otros ámbitos del país. Seamos país no sólo para el deporte, sino también para la política, la cultura, la economía y la prosperidad. Seamos españoles sin complejos. Un todo compuesto por diferentes partes. Que, también en política, los árboles no nos impidan ver el bosque.

Hoy, tal vez más que nunca, estoy orgulloso de ser español. ¡Viva España!

Leer más

04 septiembre 2009

Atletismo


El deporte no forja el carácter, lo pone de manifiesto.
Heywood Hale Broun

Tal vez porque desde la lejanía y la ignorancia todo es mucho más difuso, el atletismo para mí nunca había supuesto ningún atractivo salvando las competiciones veraniegas internacionales. Visto desde fuera (desde donde aun yo lo sigo viendo) el atletismo resulta monótono, sacrificado y ausente de emoción.

Todas estas observaciones desde luego son ciertas; pero ahora que uno va poco acercándose al mundillo de salir a correr (por imposición más que por vocación) va descubriendo diferentes características de este deporte que lo hacen un poco más atractivo.

En primer lugar es un deporte barato y fácil de prácticas en cualquier lado. Se puede, y casi siempre es así, practicar solo; lo cual exime de dependencia alguna con respecto a otras personas para practicarlo (como puede ser cualquier deporte de equipo). Pero más allá de las superficialidades, el atletismo es probablemente la mejor forma de plasmar la lucha contra uno mismo, de la evolución personal. El salir a correr es un continuo reto contra la distancia y contra el tiempo: más kilómetros en menos segundos.

Presupone, en quien lo practica, una fuerza de voluntad y una capacidad y ansia de superación. Es la lucha de uno mismo contra el tiempo.

Una vez introducido levemente en el mundillo comprende un poco más (o quiere comprender, al menos) la sensación que puede provocar el ganar un oro en unos Juegos Olímpicos o un mundial. Debe ser el culmen de la lucha, ya no sólo con uno mismo, sino con el resto de personas que también luchan contra sí mismos. Es ser el mejor. Es sin duda un sacrificio para el cual tal vez sea poco premio el preciado metal.

Es por el afán de superación y la percepción de evolución por lo que, desde mi punto de vista, el atletismo merece la pena. Y es que, como bien rezaba aquel anuncio, el espíritu olímpico está en todos nosotros.

Leer más

18 agosto 2008

Espíritu Olímpico


En el nombre de todos los competidores prometo que participaré en estos juegos olímpicos, respetando y obedeciendo las reglas que los rigen, en el verdadero espíritu de la deportividad, para la gloria del deporte y la honra de nuestros equipos
Credo olímpico

Parece que la delegación española en Pekín coge vuelo. Después de unos ocho primeros días donde ha costado conseguir medallas, donde los cuartos puestos han rozado medalla; por fin conseguimos metales.

Y es que el trabajo, el esfuerzo y el espíritu que muchos deportistas llevan acumulado hasta estos juegos debían de ser recompensados tarde o temprano. Cierto es también que muchos de los deportistas participantes en estos juegos se dejan la piel igual o más que los condecorados, pese a volverse de vacío a sus países de origen. Y es que sólo hay tres premios por prueba y no se puede dar premio a todo.

Lo que yo imagino que ha de ser una sensación incomparable es ser campeón olímpico, colgarte el oro y escuchar emocionado el himno de tu país. Ha de ser una experiencia comparable con muy pocas. Y me parece a mi también, que tiene mucha más emoción ganar un torneo o una prueba en solitario que en equipo, porque considero que el espíritu de las olimpiadas es en elegir al mejor, en la lucha uno contra otro, más que a los mejores.

Por eso siempre tendrá mucho más valor una medalla en la maratón, o en los cincuenta metros mariposa que en baloncesto o en fútbol. Y eso les pasa también a los deportes, sobre todo a los grandes. Miremos al grande entre los grandes: el fútbol. El prestigio de un oro olímpico jamás podrá ser comparado con el de un mundial o eurocopa.

Y de la misma forma me parece al revés; que un oro olímpico en los cien lisos jamás podrá compararse con un campeonato del mundo o de Europa. Supongo que cuestión de puntos de vista.

Leer más

29 abril 2008

Orense 2008


Del infortunio a la gloria, del éxito al fracaso. Pocos acontecimientos en la vida consiguen, como el deporte, recorrer en dos horas los sentimientos de una muchedumbre.
Jorge Valdano

Hola a todos después de tantos días. He estado en el VIII Inter-informáticas, celebrado en esta ocasión en la localidad gallega de Orense. Al no disponer ni de tiempo ni de medios me ha sido imposible poder escribir entradas durante este tiempo.

El Inter., es una competición deportiva que celebran todas las escuelas de informática de España (todas las que quieren, vamos). Es una especie de olimpiadas en tres días, donde se compiten en varias modalidades deportivas, principalmente, deportes de equipo. La sede va rotando cada año, sin ningún orden establecido, buscando siempre a alguien que no haya organizado nunca el evento.

La experiencia ha sido del todo satisfactoria, tanto a nivel deportivo, como a nivel personal. Hay muy buen ambiente en este campeonato, donde al final se olvida la procedencia y todo el mundo convive en perfecta armonía.

Sobre Orense poco puede decir, ya que no tuve tiempo de pasear por ella tranquilamente. De lo poco que percibí de ella la puedo definir brevemente como cuestas y verde. Orense es una ciudad a la ribera del Miño, en su sinuoso paso entre montes y peñas. El verde pertenece a todo el norte de la geografía española.

No es una ciudad con muchos monumentos, aunque sí con buen paisaje. Tampoco pude degustar la gastronomía. De ambiente tranquilo, tendiendo la fortuna de visitarla bajo un sol radiante y caluroso, digno de Andalucía.

Leer más

17 septiembre 2007

Derrotas Sorpresivas


La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.
Charles Budelaire

En primer lugar querría aclarar que la ausencia de entradas en los últimos días es debido a mi concentración para los exámenes. Apenas piso mi casa, y mucho menos, enciendo el ordenador; así que es por eso por lo que no tengo tiempo casi ni para pensar, como para plasmar por escrito lo que acontece en mi mente.


Día amargo el de hoy para los seguidores del baloncesto, los seguidores de España, y para seguidores de ambos movimientos a la vez. España dice adiós al oro después de haber estado cuarenta minutos acariciándolo. Pero las cosas no son como empiezan, sino como acaban.

La emoción, que muchos requerían a los partidos de España ha estado presente. Casi al borde del infarto; pero la mala fortuna, la escasa concentración, el cansancio acumulado, la confianza y otros factores, no han hecho posible que el preciado metal se quede en España.

La derrota suele ser dolorosa. Pero la derrota tras rozar la victoria es realmente terrible. Si el partido se hubiera perdido de veinte, desde el descanso, y hubiera estado exento de emoción alguna, el sufrimiento o decepción no hubieran sido tanto.

Pero es la sorpresa, lo inesperado, lo que intensifica las emociones. Es la espontaneidad la que dar poder y valor a los acontecimientos, la que desajusta los esquemas, la que desestabiliza. Son la sorpresa y lo inesperado los que nos hacen sentir vivos.

Leer más